martes, 15 de mayo de 2012

Desperate Housewives Blogger's Day: Los momentos más tristes


Mujeres Desesperadas, esa gran serie que ha durado ocho años y ha traspasado fronteras, dio un punto y final a sus historias hace unos pocos días. Las chicas de Con Series y a lo Loco lo saben, y por eso han decidido crear el Desperate Housewives Blogger's Day (#DHBD) una iniciativa que reune a varios blogueros que hablarán a modo de homenaje sobre todo lo que ha supuesto Mujeres Desesperadas para nosotros: Su significado, sus personajes, sus historias y, en definitiva, todo lo que nos ha aportado una serie sencilla y divertida que ha sabido jugar como nadie con los sentimientos. Precisamente ese es el tema que me ha tocado a mí, los momentos más tristes. Podréis ver el resto de entradas haciendo click en los links del final del post.


Se me hace muy difícil escoger un momento con el que empezar. Si por algo se reconoce a Mujeres Desesperadas es por el sufrimiento y la desesperación de nuestras protagonistas, que se ven asfixiadas en una calle soleada y pintoresca que a primera vista podría parecer Chachilandia, pero que no deja de ser como las manzanas, el símbolo de la serie: brillante por fuera, y podrida por dentro. Ya desde los primeros minutos nos mostraban el máximo exponente de la desesperación: el suicidio de Mary Alice, la mujer de sonrisa dulce y voz de ángel que nos ha acompañado todos los capítulos y ha contribuido a hacer de Mujeres Desesperadas lo que ha llegado a ser hoy y siempre. A lo largo de la serie hemos visto que la muerte también se antojaba como la única salida para otros personajes, ya fuera para Edie, que quería fingirla para atrapar a Carlos, para Lynette, que la rozó con la yema de los dedos durante unos instantes, o para Beth, Bree Karen, que veían en ella el único modo de dejar de sufrir. 

Los momentos desesperados han sido muchos, pero han sido algunos en concreto los que nos han marcado. En la mayoría de ellos han influido la amistad y la muerte, dos recursos con los que la serie ha jugado desde el principio. Recordemos que Wisteria Lane debe de tener el índice de mortalidad más alto del estado, no me extrañaría que la propia calle tuviese un expediente para ella sola en la comisaria. La carretera, el jardín, el porche, la cocina, las escaleras... Incluso las vallas blancas pueden suponer un arma mortal. Todo ello sin olvidarnos de la amistad, que es el verdadero motor de la serie; no solo el amor, que ha sido tratado de un modo más o menos secundario. Lo que Mujeres Desesperadas nos ha enseñado realmente es lo lejos que están dispuestas a llegar cuatro amigas por protegerse las unas a las otras, algo que hemos visto especialmente en la octava temporada.

Uno de los momentos que me viene a la cabeza es la muerte de Edie. Fue unos de los mejores de la serie principalmente porque tuvo un doble efecto, y es que podíamos estar llorando hasta acabar deshidratados y más secos que la mojama, pero también estábamos sonriendo. Una sonrisa amarga, pícara, que Edie nos arrebató con un final que representaba la felicidad y la conciencia tranquila de haber vivido la vida que ella siempre quiso.

"No es difícil morir cuando sabes que has vivido, y yo he vivido... ¡Oh, cómo he vivido!"


Cómo adoro a esta mujer, probablemente sea una de las desesperadas más auténticas. Podéis ver el vídeo completo aquí.

Otro momento que recuerdo con mucho cariño es el del capítulo que hay tras el tornado, "Bienvenidos a Kanagawa", en el que Karen y Lynette esparcen las cenizas de Aída por el estadio de beisbol. Tal vez sea uno de los más emocionantes que he vivido con las chicas de Wisteria Lane, y es que Karen, a pesar de ser mucho más secundaria que las cuatro principales, ha demostrado ser tan válida como ellas. Todo el capítulo supuso una gran moraleja, estando a la altura (incluso a más) que el del tornado. Quien iba a decirnos que nosotros, preocupados por Tom y los niños, íbamos a sentirnos de ese modo cuando murió la anciana cascarrabias. Edie sujetaba la mano de Karen mientras los ojos de ella se humedecían, aún sabiendo que, por mucho que intentemos ayudar a los demás en los peores momentos, nunca será suficiente. Y, por si fuera poco, luego descubrimos que Aída era una gran mujer que le cedió el hueco seguro del sótano a los demás, condenándose a morir (-nos dijo que estaría bien en la esquina... dijo Parker. Casi se me rompe el corazón. Y qué niño tan mono era, por cierto). Aquí aprendimos una gran lección, y es que nunca nos esforzamos por conocer realmente a los demás hasta que es demasiado tarde. Lynette lo sabía, y por eso accedió a esparcir las cenizas con Karen por el estadio, ya que era lo que Aída siempre quiso, regalándonos un momento increíble. Podéis ver el vídeo completo aquí.


"No os paréis ante mi tumba para llorar,
porque aquí no me vais a encontrar.
Soy la fuerza del viento al soplar,
y la luz blanca al nevar.
Soy el sol sobre el maduro trigal,
soy la lluvia suave y otoñal.
No os paréis ante mi tumba para llorar,
porque ahí nunca pararé a descansar."

Esas palabras, Karen en ese estado, esa musiquita... ¡¡Precioso!! Mujeres Desesperadas demostró una vez más que no necesita elementos fantásticos ni extraordinarios para encogernos el corazón. Tan solo basta con ver a una mujer perdiendo a su amiga y, al final del capítulo, con descubrir una nueva amistad naciendo: la de Karen y Lynette. Esa es una importante lección de la serie: la muerte no es el final, tan solo es un cambio.

Podría estar horas hablando sobre los momentos más tristes. Uno de mis capítulos favoritos es "If", en el que Lynette aprende a vivir con un hijo que tiene graves problemas, ayudándole a superar todas las barreras. Un hijo que, finalmente, perdió. En ese capítulo Felicity Huffman estuvo especialmente brillante, desmotrándonos lo buena actriz que es. También podría hablar del capítulo de la segunda temporada en el que Gaby sufre otro aborto, estableciendo un paralelismo entre ambas amigas. El momento en que va al parque y, ayudada por el ex-preso, libera el globo, fue épico. Esas escenas combinaron de forma perfecta el humor, cuando Gaby cree que él iba a matarla (increíble que la serie pueda hacernos reír con ciertos momentos) y la tragedia, cuando ella se ve forzada a soltar el globo, pronunciando por última vez los nombres que ya había pensado para su hijo o hija. Ese es un gran mérito de Mujeres Desesperadas, el de mostrarnos a gente fuerte y supuestamente ajena al dolor derrumbándose, como si fueran una flor grande y hermosa que se marchita lentamente hasta volver a renacer o, en ocasiones, morir para siempre.


Estos suponen, de forma resumida, algunos de los momentos que contienen la esencia de la serie. Podría hablar de muchos más, como ver a Bree perdiendo a Rex, a Lynette superando un cáncer o a Gaby viéndose forzada a dejar marchar a su bebé adoptada, pero seguramente vosotros ya tendréis vuestros favoritos. Ahora toca despedir a una serie que nos ha regalado muchos buenos momentos, tanto trágicos como divertidos e hilarantes, y continuar adelante siguiendo la filosofía de Mujeres Desesperadas: El truco de la vida está en seguir adelante, sin miedo, y disfrutar de un viaje que acabará muy pronto. No dejar de avanzar, sin olvidar las lágrimas y las sonrisas que nos han regalado las desesperadas. 

Gracias por haber sido una de mis primeras series, por haberme hecho reír y derrumbarme, por haceros de querer y por mantener vuestro encanto y esa chispa tan especial hasta el final. Gracias por plasmar la esencia de la vida y haber mostrado esa visión tan particular y profunda de la amistad. Gracias por el mal genio de Karen, las frases de Edie, la magia de Gaby, la inteligencia de Lynette, la torpeza de Susan y, sobretodo, gracias por Bree al completo. Siempre os recordaré con un cariño especial, tan especial como vosotras.

Aquí podéis ver el resto de entradas del Desperate Housewives Blogger's Day:

Con Series y a lo Loco (@seriesyaloloco): Presentación de la iniciativa bloguera.
The O Blog (@omarvaladez): Susan.
Seriesito (@richietrevi): Bree.
Inquisitore televisivo (@fon_lost): Gabrielle.
Con Series y a lo Loco (@pilartaratoruga): Lynette.
It's not what it looks like... it's worse! (@bertoff): La 5ª desesperada.
Un zombi frente a la TV (@dhawitz): La promoción.
Telesubjetivo (@javierpmar): Los modelos de mujer.
The Hatch of TV (@Pieman815): La cabecera.
Central Perk Podcast (@kiseki_7): La series finale.
Axiomas (@reinfel183): La amistad.
TV Spoiler Alert (@danny_everytime y @dobleinfinito): La homosexualidad en Wisteria Lane.
Yonomeaburro (@Yonomeaburro): La moda.
Enganchada a las series (@lipoohzgz): La gastronomía.
Cocina en serie (@lipoohzgz): Magdalenas de manzana.
Serie Zeta (@javiroiz): La mentira de los barrios residenciales.
La princesa prometida (@lady_daena): La estructura de la serie.
Cafetería JPerk (@JC_LOSEZ): La evolución de las temporadas.
Series de Bolsillo (@SeriesBolsillo): Los maridos desesperados.
Fuertecito no ve la tele (@fuertecito): Por qué la serie pasará a la historia de la TV
Zona de Series (@Iñakio): El piloto.
Zona de Series (@keitza): Momentos divertidos.

8 comentarios:

  1. Si por algo destaca esta serie es porque ha sabido muy bien equilibrar los momentos de risa y los momentos dolorosos que han sido unos cuantos y la mayoría relacionados con la muerte, que ha aparecido también en la final (como lloré en ese momento).

    Saludicos.

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  2. Los momentos tristes han sido mucho pero coincido contigo en la muerte de Edie!!

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  3. Sí, la serie ha tenido bastantes momentos lacrimógenos, creo que es una de las series con las que más he llorado, pero la muerte de Edie... es algo que me supera xD debo de haberla visto 20 veces, y cada vez lloraba más... qué mujer!

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  4. Ademas de los momentos que comentas, con lo que mas lloré (y esta clarísimo) fue con la muerte de Mike, me pareció lo mas horrible que pudieron haber hecho en la serie.
    Susan corriendo y llorando en vestido de novia. El momento de Gaby cuando se llevan a la niña también me hizo llorar mucho.
    Y también ese momento en el que le dicen a Lynette que esta curada del cancer, toda esa analogía con el topo en su jardín, ha sido un gran momento, aunque mas feliz que triste igual me hizo llorar.

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  5. Uno de los momentos más dramáticos para mí además de los que mencionas, fue el intento de suicidio de Bree, lo pasé fatal en ese episodio y cuando lee la nota de suicidio..uff demasiado..
    !Como la vamos a echar de menos! :)

    Saludos!

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  6. La muerte de Mike fue muy triste, es cierto, ese flashback me partió el corazón... y Bree intentando suicidarse, por supuesto! Creo que he mirado mucho de cara a las otras siete temporadas, y he dejado un poquito de lado la 8ª, y eso que tiene un montón de momentos preciosos, al menos hasta donde yo he visto. Me he quedado atascado en el 8x16... De todos modos, muy grande Bree, esas miradas de desesperación que tiene son únicas.

    Gracias por comentar a todos :)

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  7. Igual es porque lo tengo más reciente,pero la muerte de McKlusky fue tremenda y cuando murió Mike también, sobre todo cuando Susan dice en la iglesia lo de I love you once i loved you twice i love you more than beans and rice

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    1. Bonito spoiler :) jaja en fin, era algo que se podía intuir. Ufff, con lo que amo a esa mujer sé que voy a llorar taaaaaanto!!

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